Madrid, 19 de mayo de 2026 – Un grupo internacional de expertos, con destacada participación de investigadores españoles pertenecientes a la Red Española de Investigación en COVID Persistente (REiCOP), ha publicado en la prestigiosa revista European Respiratory Journal una guía de práctica clínica sobre la prevención y el tratamiento de COVID persistente. Se trata del primer documento de estas características que unifica criterios con una metodología rigurosa y multidisciplinar.
La COVID persistente, definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la presencia de síntomas persistentes o nuevos tres meses después de la infección inicial por COVID-19 que duran al menos dos meses y no se explican por otros diagnósticos, sigue siendo un desafío clínico y sanitario global. Se estima que millones de personas en todo el mundo conviven con fatiga extrema, dificultad respiratoria, problemas cognitivos («niebla mental») y otros síntomas que afectan gravemente su calidad de vida y capacidad laboral.
«Esta guía es un hito porque aborda COVID persistente con la mirada puesta en la práctica clínica diaria”, según afirma el Dr. Joan B. Soriano, epidemiólogo e investigador de la Universitat de les Illes Balears y miembro del grupo coordinador que ha elaborado la guía. “Aunque la evidencia es aún baja para muchas recomendaciones, proporciona un marco claro para que los médicos de familia, enfermeras y farmacéuticos de todo el mundo sepan qué funciona y qué no. No podemos tratar esta nueva enfermedad con herramientas de hace décadas«.
Por su parte, el Dr. Roger Paredes, también co-autor, del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona y de irsiCaixa, señala que “la COVID persistente es un síndrome complejo que puede afectar a múltiples órganos. Esta guía, fruto de un esfuerzo multidisciplinar internacional, subraya la necesidad de investigar más y mejor, especialmente en poblaciones vulnerables y en niños. Recomendaciones como la rehabilitación personalizada son pasos importantes, pero el mensaje central es claro: debemos seguir generando evidencia sólida para ofrecer tratamientos realmente efectivos a nuestros pacientes«.
Finalmente, la Dra. Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de REiCOP, valora muy positivamente la publicación de esta guía internacional “que proporciona un marco de actuación muy necesario. Nuestra recomendación general para las personas que viven con COVID persistente es que busquen atención en unidades especializadas y multidisciplinares, donde se pueda aplicar de manera individualizada el consejo de rehabilitación supervisada —siempre que no haya malestar post-esfuerzo— y se evalúe el uso de probióticos y terapias psicológicas de apoyo. Es fundamental que pacientes y profesionales sepan que, aunque no hay tratamientos milagrosos, sí hay intervenciones basadas en la evidencia que pueden mejorar su calidad de vida. Y, sobre todo, que la investigación continúa y que la esperanza es razonable«.
PRINCIPALES NOVEDADES
La guía de práctica clínica sobre la prevención y el tratamiento de COVID persistente ha analizado sistemáticamente la evidencia disponible y ofrece 10 recomendaciones concretas. Estas son las más relevantes para el público general, según los autores:
Recomendaciones para prevenir COVID persistente:
- Usar antivirales durante la fase aguda de la infección (como nirmatrelvir/ritonavir, molnupiravir o favipiravir) también disminuye la probabilidad de sufrir COVID persistente, sobre todo en personas con factores de riesgo.
- Vacunarse contra la COVID-19 (especialmente con dos dosis antes de la infección) reduce el riesgo de desarrollar síntomas prolongados. La evidencia, aunque limitada, apoya esta medida.
Recomendaciones para tratar COVID persistente:
- Contraindicación de ciertos fármacos: No se recomienda el uso de nirmatrelvir-ritonavir (Paxlovid) para tratar COVID persistente establecida, ya que un ensayo clínico no demostró mejoría significativa en pacientes con síntomas que llevaban una media de 1,5 años desde la infección aguda.
- Contraindicación de corticoides: No se aconseja usar glucocorticoides para mejorar la función cardiopulmonar en pacientes con síntomas respiratorios persistentes ni para tratar trastornos del olfato, debido a su limitado beneficio y potenciales riesgos a largo plazo.
- A favor de los probióticos multicepa: Se sugiere su uso para aliviar síntomas como fatiga, problemas gastrointestinales, dificultad de concentración y dolores articulares.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Se recomienda para aliviar la fatiga en pacientes con COVID persistente, siempre como terapia complementaria y no para implicar una causa psicológica de la enfermedad.
- Rehabilitación personalizada: Se aconseja un programa de ejercicios supervisado y adaptado a cada paciente, siempre que se haya descartado primero la presencia de malestar post-esfuerzo (PEM) , un síntoma que empeora con la actividad física. La rehabilitación puede mejorar la capacidad de ejercicio, la disnea y la calidad de vida.
REFERENCIAS:
Artículo original (acceso abierto): Cao B, Soriano JB, Wang Q, et al. Clinical practice guideline for long COVID prevention and treatment. Eur Respir J 2026; in press (https://doi.org/10.1183/13993003.02611-2025)







