Desde que tengo COVID persistente es como si me hubieren caído 20 años encima en un solo mes y, por otro lado, como si me hubieran bajado de un tren en una estación y este hubiera seguido sin mí. Mi yo de ahora sigue esperando en el andén a que vuelva el tren que se llevó la vida que tenía. Yo ya no soy yo desde que vivo con long COVID.
Llevo más de dos años con COVID persistente. Aunque he mejorado mucho sigo sin poder hacer una vida normal. Me debato cada día entre pedir el alta para trabajar y esperar a ver si mejoro más…si me vuelvo a vacunar (tenía dos dosis cuando me contagie) o no…la incertidumbre es lo que más pesa en estos momentos
Yo tuve COVID 19 en 2020 noviembre, estuve ingresada 9 días, me pusieron plasma de otro contagiado para que tenga defensas y pude recuperarme de la neumonía bilateral, ahora quedé con un cansancio y diabetes empecé con insulina ahora con pastilla, lo más gordo es el problema de memoria que luchó cada día con ello, tengo que escribirlo todo para que no se me olvide.
No tengo fuerzas en las piernas, es como que me hubiera caído 20 años más, solo tengo 59.
Tengo hipotiroidismo y subí de peso mucho a pesar del régimen.
Estuve de baja 24 meses ,me dieron el alta .
Actualmente trabajo y con mucho cuidado.
Me afectó hasta es escribir no sabía hacerlo, nunca tuve faltas de ortografía y ahora dudo en palabras normales.
Gracias
He estado de baja 1 año por COVID y tengo covid persistente , me dieron el alta y no pude volver al trabajo , ya me encuentro fatal y actualmente estoy de baja por depresión endógena crónica agravada por las secuelas del COVID.
Hola, me contagié de COVID en mayo del 2021, y estuve ingresado un mes en la UCi con respiración asistida. Tras salir estuve 18 meses de baja y aun hoy sigo peleando con las secuelas y síntomas del COVID permanente (niebla mental, cefaleas, pulsaciones altas, insomnio, etc.).
Muchas gracias a todos por el trabajo y por el apoyo
Mi cuerpo ya no tiene capacidades para hacer vida, y obviamente después de 3 años me afecta en lo emocional. Energéticamente no da de sí,no puedo hacer gran cosa,y el posterior desgaste y agotamiento que me genera hacerla me abate en la cama dormida como si se me apagara la batería. Mis piernas, son plomo, cuesta estar en pie, duelen, mi lateral izquierdo está afectado al movimiento por el zoster, y una endometriosis q sólo tengo desde ser persistente, la neuropatía periférica me genera dolores, agotamiento..etc. Nada que no se haya dicho ya,si estas así ni vida social haces…. No tengo ningún ingreso y vivo sola, pago alquiler y demás, sin ayudas porque no hay para mi…y mi calidad de vida es nefasta, es despertarte para saber que vas a sufrir .
Es una vergüenza la desidia médica con esta patología. Estamos totalmente abandonados a nuestra suerte. Sin tratamientos y sin interés por intentar mejorar nuestra salud. Se necesita investigación y se necesitan unidades especializadas.
En UCI 25 días intubado por neumonía bilateral provocada por COVID en noviembre – diciembre de 2020. Con secuelas aún a día de hoy. Trabajando actualmente.
Yo era una persona completamente sana,activa etc . A raíz de coger el COVID-19 estuve ingresado con oxígeno de hasta el 50% . Me dieron el alta hospitalaria, me dicen que me afecto al sistema neurologico y vengo arrastrando cansancio excesivo al igual que dolores, no coordino bien falta de memoria episodios de deshorientacion temblores en las manos .
Trabajaba en hosteleria y aguante dos años sin coger la baja aguante gracias a los horarios limitados que nos impusieron y ya con los horarios normales ya no aguante mucho más durante este tiempo trabajando iba un mínimo de dos a tres veces a urgencias del hospital por los episodios de fuertes dolores cefaleas y mareos. A raíz de esto pierdo el trabajo y así sigo tres años después con poca o ninguna mejoría y con un incierto futuro laboral y de salud. Los especialistas te mandar hacer ciertos tratamientos que la seguridad social no cubre y claro cobrando menos de 850€ o hago los tratamientos o como. Muchas gracias por el interés.
En noviembre del 2020 me contagié de COVID-19 y todo en mi vida cambió. Lo pasé en casa sin mayores complicaciones, pero ya sintiendo que algo en mi cabeza no estaba bien.
Comencé a trabajar tras veintidós días aproximadamente y sin haberme recuperado y sin una PCR negativa. Después de dos meses mas o menos tuve que ir por primera vez urgencias porque no sabíamos si me estaba dando un ictus, un ataque epiléptico o cualquier otra enfermedad de ese tipo.
Nunca recuperé mi vida.
Comenzaron a llevarme en neurología de mi hospital correspondiente tras las idas y venidas a urgencias y sin conseguir mayor explicación, puesto que las pruebas que me hacían salían todas bien.
Tras muchos momentos que son para dejar en el olvido me derivan al Huca,donde me atienden en junio aproximadamente del 2022,en la unidad de trastornos del movimiento, la doctora nos da el diagnóstico de Trastorno Neurológico Funcional.Nos explica que sólo en la Ruber de Madrid esta la unidad multidisciplinar especializada en este tipo de enfermedades,pero que en este momento no les permiten derivar a gente,aunque ya nos cuenta que están en formación allí mismo( en el huca)una unidad parecida para poder tratar los casos allí y que mi expediente queda a la espera…La situación es que se crea la unidad,hago una «rehabilitación» física de una semana y desde entonces me dejan atrapada en salud mental y sin respuestas.
Yo no tengo el diagnóstico de Síndrome Post COVID porque nadie quiere aceptar lo que conlleva y que todo lo demás viene de haber pasado la infección. Antes del COVID, yo era una persona totalmente sana y activa. Jamás había estado de baja.
Tras varios meses de incertidumbre, llega mi revisión por parte del INSS al pasar los 18 meses de baja,y para sorpresa de todos,tal y como estoy,además de haber comenzado consultas de ésta unidad multidisciplinar,para mas tarde realizar la «rehabilitación» correspondiente;me dan el alta en noviembre del 22.
A fecha de 16 de enero de este año,después de coger los dos meses de vacaciones que tenia pendientes y esperando que se agilizara el proceso de la rehabilitación,tengo que acudir a mi centro de trabajo,precisamente a la vuelta de una de las consultas de dicha unidad.
Aguanté una hora,tras la cual mi jefa tuvo que enviarme al médico nuevamente y éste darme de nuevo la baja. Hemos hecho la reclamación vía administrativa del alta forzosa que llegó denegada.Estamos a la espera del juicio en diciembre y yo he sido despedida de mi trabajo porque no es que no pueda realizar mis tareas si no que ahora mismo con 38 años soy una persona dependiente y muy limitada en el dia a dia.por si fuera poco,tengo que seguir luchando con la seguridad social,con las personas que por desconocimiento no creen que esto sea algo real y con profesionales ,que por desinformación o falta de inteterés tampoco saben como tratar el tema.
Es necesario que tanto profesionales como personas de a pie comiencen a tener entendimiento de lo que es esta enfermedad.
Que se diagnostique lo mas tempranamente posible y no se nos trate como problemáticos a nivel de salud mental y que se consiga realmente un tratamiento multidisciplinar adecuado a cada caso.
