Hola, me llevan desde hace casi el año en COVID persistente en Zaragoza, en grande COVIAN. Empecé con disnea de esfuerzo y en subidas y seguí con dolor articular y con problemas de atención, etc. Seguí con pinchazos en punta de dedos de manos y pies y escozor llegando a engancharse cuando mantengo una misma presión un rato y los pies cuando descanso a veces los dedos me tiran hacia arriba, es muy doloroso, . Me diagnosticaron artritis psoriásica, enfermedad de Reynau y neuropatía periférica, dándome metotrexato en inyección. Algo que me fue mal y pasé diez meses devolviendo, y ahora tengo esófago de barret grados B a C. Cómo no había reumas fui a un neurólogo, el cual después de hacerme una prueba de electromiograma salió bien, pero yo seguía con pinchazos y dolor y enganchamientos , me dio gabapentina y duloxetina, que me fueron subiendo dosis y si antes estaba en una nube ahora no sé ni dónde estoy. Aunque me adaptaron el sitio en consultas del hospital, vi que comería bastantes fallos y no podía ni dormir. Ahora vuelvo a estar de baja El INSS me dio el alta la primera vez sin que me vieran. Y ahora estoy en espera del juicio. Yo cogí el COVID en el hospital en planta COVID y estaba segura que lo había cogido, porque tuve que entrar en una habitación con alto flujo y entonces aún no nos poníamos mascarilla fp3. Y al día siguiente me vacunaron. Estuve cuatro meses tosiendo y me tuve que reincorporar aunque me ahogaba. Me hicieron una placa y vieron que tenía un enfisema bilateral. Y ahí empezó mi suplicio y sigo . Sigo intentando que me hagan seguimiento el reumatólogo pero no hay manera. Estoy yendo por lo privado esperando algo que pueda aliviar mi situación, también tengo muchísimo cansancio, hasta el punto que no me levantaría, pero sigo para adelante. Es una pena que no haya un seguimiento por parte del reumatólogo y aun más dónde yo vivo. Gracias